Lectura fácil

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Hay 2 tipos de profesionales
que apoyan a personas con discapacidad
intelectual o del desarrollo.

Su trabajo a veces puede mezclarse.
Así que es importante explicar las diferencias.

Esos 2 tipos de profesionales son:
– Preparador laboral.
– Asistente personal.

En este artículo,
hablamos de las diferencias.

Por ejemplo, un asistente personal:
– Te apoya en actividades de la vida diaria
para que vivas como tú decidas.
Tú tomas las decisiones.
– Te apoya en cualquier tema,
no solo en el trabajo.
– Tiene que saber apoyarte,
pero no tiene que saber de forma especial
sobre temas de empleo.
– Tú eliges al asistente personal.

Por su parte, un preparador laboral:
– Te da seguridad en tu trabajo.
– Su fuerte es el apoyo en el trabajo.
– A veces tú eliges al preparador,
pero no siempre puede ser así.
– Puede ayudarte a que tengas más habilidades
para tu trabajo.

En febrero de 2021, un grupo de profesionales del ámbito del empleo y de la asistencia personal de Plena inclusión, tuvo un pequeño encuentro para reflexionar sobre estas dos figuras de apoyo. A continuación, trasladamos las preguntas sobre las que se reflexionó es esta jornada y las reflexiones que se generaron.

Como indicación general señalar que las preguntas no fueron contestadas de manera exhaustiva porque sería necesario un espacio con mucho más tiempo, se reflexionó sobre las cuestiones clave de cada pregunta.

¿Qué aporta a la vida de la persona con discapacidad intelectual o del desarrollo y a sus familias la figura del asistente personal?
La principal respuesta obtenida exponía que el asistente personal facilita el desarrollo de una vida elegida. Como la persona quiere. Por poner un ejemplo el asistente personal te puede llevar al preparador laboral. Pero quien toma las decisiones, sobre su plan de vida, es la persona y este plan puede incorporar muchos ámbitos.

¿Qué aporta a la vida de la persona con discapacidad intelectual o del desarrollo y a sus familias la figura del Preparador laboral?
Esta pregunta se respondió de modo más escueto, indicando que esta figura aporta seguridad para el ámbito laboral y herramientas para acceder al empleo y mantenerlo.

Estas dos figuras ¿se pueden solapar en algún momento?
Para dar respuesta a esta pregunta, la reflexión se orientó hacia las tareas y funciones de cada uno de los roles profesionales.
Ambas figuras pueden ser un recurso para la persona con discapacidad en la obtención de un empleo. No tendrían por qué solaparse, sino más bien aportar cada una desde su ámbito de actuación. Utilizamos como ejemplo el acompañamiento en el transporte, tradicionalmente este acompañamiento al puesto de trabajo o a entrevistas… se ha realizado por los servicios de empleo y en concreto por preparadores laborales, nos cuestionamos si en un futuro este acompañamiento podría ser dado por el asistente personal ya que hay personas que necesitan un apoyo continuo en el transporte y los servicios de empleo no están diseñados ni financiados para prestar este apoyo permanente y cuando se realiza, se hace a coste de recursos propios de la entidad.
El preparador laboral interviene en el ámbito laboral y el asistente personal puede prestar apoyos en todos los ámbitos de la vida diaria, que se acuerden con la persona. El preparador laboral también tiene en cuenta otros ámbitos de la vida de la persona que no están directamente relacionados con el empleo, pero con el objetivo del empleo.
El preparador laboral está especializado en el ámbito laboral, el asistente personal no tiene por qué tener formación en ese ámbito, no es un requisito para que desempeñe su rol profesional.
El asistente personal no tiene como fin el que la persona adquiera habilidades, algo que si está entre las funciones de la figura del preparador laboral (aunque en la realidad se estén dando estos apoyos de manera permanente).
El asistente personal lo elige la persona, y solo se dan apoyos en lo que se ha pactado en el contrato, en el preparador laboral no hay tanto detalle en estas funciones. Además, en el caso del preparador laboral puede ser elegido por la persona, pero no siempre es posible que esta elección se dé por las limitaciones de financiación de los servicios de empleo.
El preparador laboral trabaja mucho más con el entorno, para capacitarlo de modo que se favorezca la inclusión de la persona con discapacidad. Esta no suele ser una función del asistente personal.
El asistente personal no haría labores de orientación o apoyo en el empleo.

Una persona con discapacidad ¿podría necesitar un preparador laboral y un asistente personal para poder realizar un trabajo? Si fuera así ¿Qué papel tendría cada uno?
El asistente personal se encarga de que la persona pueda participar en la comunidad, viva una vida independiente desde el control y la certidumbre. Es garante de acceso a otros recursos, hace fácil el acceso a los recursos de la comunidad.
El preparador laboral promueve la participación de la persona en el entorno laboral ordinario de una forma integral.
Sería importante que hubiera una buena coordinación entre las dos figuras, en el caso de que la misma persona necesite de las dos figuras profesionales para desempeñar su empleo.

Foto: José Antonio Jiménez. Plena inclusión Madrid.