Visibilizar a los más de 1.500 millones de estudiantes de todo el mundo que se han quedado fuera de las aulas desde que hace más de un año comenzara la pandemia de COVID-19. Este es el objetivo con el que nace #MilMillonesdeVoces, una iniciativa de la Campaña Mundial por la Educación (CME), coalición liderada en España por Ayuda en Acción, Educo, Entreculturas y Plan International, con la que quieren denunciar que la pandemia está agravando los retos para cumplir con el ODS4 y garantizar una educación equitativa, inclusiva y de calidad para todas las personas, además de solicitar al Gobierno que priorice la financiación pública de la educación.

Si ya antes de la COVID-19 había 258 millones de niños, niñas y adolescentes en todo el mundo sin escolarizar, la irrupción de la pandemia no ha hecho sino agravar estas cifras. Se calcula que, en el momento más crudo de la primera ola, entre marzo y abril de 2020, el cierre de centros educativos afectó a casi el 90% de la población estudiantil del mundo. Esto equivale a casi 1.500 millones de estudiantes cuyo derecho a la educación fue vulnerado, y más de mil millones de voces con una historia que merece ser escuchada.

Sobre #MilMillonesDeVoces

#MilMillonesDeVoces nace de los mensajes enviados por cientos de niños, niñas y familias en 2020 durante la campaña #LaMejorLección, con la que la CME buscó recopilar reflexiones y emociones compartidas durante los peores meses de la pandemia, así como los principales aprendizajes de cara a salir reforzados de esta crisis.

A través de materiales de sensibilización y actividades de movilización, #MilMillonesDeVoces busca concienciar a la población en torno a la importancia de defender la educación como herramienta fundamental para que nadie se quede atrás en la recuperación frente a la crisis social, económica y sanitaria generada por la COVID-19. 

Un momento clave de la campaña consistirá en la Semana de Acción Mundial por la Educación. Del 23 al 30 de abril, se organizarán movilizaciones sociales en más de 124 países para exigir una adecuada financiación que asegure el cumplimiento del Objetivo de Desarrollo Sostenible 4, sobre el derecho a la educación.

Financiación para asegurar el derecho a la educación

Si no se toman medidas urgentes, el impacto de la pandemia seguirá empeorando la situación de las personas y comunidades más vulnerables del mundo. La UNESCO, UNICEF y el Banco Mundial estiman que la COVID-19 podría dejar sin escolarizar a 24 millones más de estudiantes.

Para impedir que las peores previsiones se cumplan, asegura Miriam Torán, portavoz de la CME,es fundamental que los Gobiernos se comprometan con la mejora y el incremento en la financiación pública de la educación como bien público global. Exigimos al actual Gobierno que siga trabajando para destinar el 0,7% de la Renta Nacional Bruta a la Ayuda Oficial al Desarrollo, así como dedicar un 20% a la educación”.