• Así lo manifiestan más de 600 familiares de personas con discapacidad intelectual o del desarrollo de toda España, en un Manifiesto en el que reivindican sus derechos ante los poderes públicos y la sociedad en general.

• Con motivo de la celebración del Día Internacional de la Familia 2015, FEAPS traslada estas reclamaciones.

En el Día Internacional de la Familia, el movimiento asociativo FEAPS hace llegar a los poderes públicos y a la sociedad en general las demandas de familiares de sus entidades en toda España, que han elaborado un “Manifiesto por los derechos de la familia de personas con discapacidad intelectual o del desarrollo”.

En este documento, resultado del trabajo conjunto de más de 600 familiares de toda España, alertan de que asumen “un sobreesfuerzo económico que dura toda la vida”, y que “las ayudas que existen no garantizan la igualdad de oportunidades”. Junto a ello –afirman– tenemos muchas dificultades para conciliar nuestra vida personal, familiar y laboral.Muchos hemos tenido que renunciar a trabajar o redecir nuestra jornada laboral, con la consiguiente reducción de ingresos”. El resultado es que existe “una relación directa entre discapacidad y riesgo de pobreza familiar”.

“En ocasiones –continúan–, sentimos que no somos escuchados por las administraciones”. Un ejemplo de ello es la Leyde Autonomía Personal y Atención a la Dependencia, que “levantó muchas expectativas, pero ha creado desigualdad ydesequilibrio entre las comunidades autónomas. En este ámbito, reclaman “que se anule el copago que discrimina a las familias de personas con discapacidad intelectual o del desarrollo con más necesidades de apoyo”. Junto a ello, también piden “que se unifiquen los recursos y prestaciones para que no haya diferentes entre familias según la comunidad en la que vivamos”.

En este sentido, FEAPS está apoyando la campaña de recogida de firmas impulsada por el CERMI contra el copago de estos servicios sociales (#NoAlCopagoConfiscatorio), que en algunas comunidades está poniendo a estas familias en grave riesgo de exclusión social. Esta campaña trata de sacar adelante una Iniciativa Legislativa Popular que solicite al Parlamento la revisión de la Ley de Autonomía Personal y Atención a la Dependencia.

“A la sociedad le cuesta aceptar lo diferente, lo distinto, por eso a veces nos sentimos juzgados, incomprendidos y aislados, ya que no se tienen en cuenta las particularidades de cada familia. La diversidad debe ser vista como un valor y no como una desventaja”, concluyen las familias.